El autor describe la amplia nómina que formaban las iglesias mudéjares en la que fue la histórica Comunidad de Daroca. Algunas se fueron perdiendo y otras muchas han sufrido remodelaciones debido a distintos factores como el cambio en los gustos arquitectónicos. Muchas de las localidades mencionadas pertenecen hoy en día a otras divisiones políticas comarcales, de lo que da información el autor.
