A modo de diario, la protagonista nos narra un viaje (¿vacaciones?) que es una huida, su necesidad de salir. Diario que comienza en una habitación de una calle de Madrid, se despierta, “…los dedos de los pies describen sendas circulares entre las sábanas viejas…” y que nos conducirá por las playas y las noches de Lanzarote.
