Se dice que de las guerras todos salimos perdedores, pero no es cierto. Algunos ganan, y mucho. La mayor parte de la literatura que refleja la época franquista se enfoca en la represión más visible: miles de muertos, heridos y represaliados. Pero hay otra más sutil, que parece no haber existido o no se ha tomado por tal. Esta es la que se vive en Los lagartos de la Quebrada. Miles de españoles que se vieron obligados a soportar una vida miserable, a pesar de haber resultado ganadores de la contienda. La historia de unas gentes que nunca entrarán en la Historia. Personajes sumidos en el miedo, apartados de la cultura, supervivientes en el esqueleto económico. Pero a la vez entrañables, maestros de la ironía y del sarcasmo, audaces antes la fuerza del déspota.
