Este trabajo constituye un repertorio inacabado (casi doscientos cincuenta han sido los elegidos) de los bienes patrimoniales de Aragón. Se han agrupado los más significativos en capítulos que tienen que ver con la naturaleza al desnudo; los sentimientos dejan huella; el hombre se agrupa socialmente y se defiende; el agua y la sal, vitales; los símbolos del poder; el campo, fuente de vida; entre la cultura y el ocio; el arte y sus manifestaciones… En las últimas páginas, un amplio índice toponímico conduce a todas las poblaciones aragonesas citadas en el libro.
