Existe una serie de símbolos que a lo largo de la historia contribuyen a generar la identidad del pueblo judío, pero que también actuaron como la marca por la que sus enemigos podían distinguir a sus integrantes para discriminarlos, convertirlos o expulsarlos. El presente volumen examina esos símbolos en su instauración legal y en su posterior generación y resignificación emblemática desde una perspectiva cultural, repasa la historia de la diáspora e incorpora un apéndice documental.
