La Bal d´Onsella es un confín solitario, discreto y bello, de milenarios pueblos como Longás, Lobera, Isuerre, Gordún, Urriés, Navardún, Undués de Lerda y Sos del Rey Católico. Un valle donde se combinan todos los elementos para modelar un paisaje prodigiosamente sobrio. Sin estridencias, a mitad de camino entre los Monegros y la frondosidad de los Pirineos, en la Bal d’Onsella se combinan las particularidades del secano con el frescal de la montaña. Un paisaje rico en sutilezas y matices que José Longás, descendiente de Isuerre, nos muestra en este libro a través de sus textos y sus múltiples fotografías.
