La rebelión aragonesa de 1591 fue un episodio complejo en el que se vieron involucrados miembros de todos los estamentos sociales y las principales instituciones del Reino. La progresiva radicalización del movimiento devino en un intento de reunir un ejército que resistiera a las tropas enviadas por Felipe II a Aragón para restablecer el orden. La iniciativa fracasó y en los meses posteriores la Monarquía y la Inquisición promovieron una dura represión. El presente volumen se acerca al estudio del conflicto analizando sus distintas fases y trata de identificar a los protagonistas del levantamiento.
