Este trabajo tiene como hilo conductor la relación entre la pintura realista con la fotografía como recurso plástico y por ello se refiere a los precedentes más directos, al estallido realista que se produce en Valencia después de 1965, y especialmente a partir de los setenta. Los artistas seleccionados, y cuya obra aquí se reproduce, son de algún modo continuadores de la tendencia iniciada en esos años.
