Edición facsimilar de Las mujeres de mañana, escrito en 1927. Dice Víctor Juan, en el estudio que precede al texto, que éste “fue un libro moderno, raro en el contexto de finales de los años veinte del pasado siglo, sorprendente por tener como protagonistas y destinatarias de la narración a las mujeres, a las niñas de la escuela, revolucionario por estar escrito por una maestra aragonesa cuando no era frecuente que las mujeres participaran en asuntos públicos o se significaran socialmente”. Se sirve de base de modelos femeninos de la historia y después recuerda anécdotas de su ejercicio profesional y temas de evidente finalidad moralizante.
