Ilustrado prerromántico, idealista y derrochador, el conde de Fuentes fue pieza clave en las turbias intrigas que hicieron rodar la corona de España de la cabeza de los Borbones a las manos de Napoleón. Armando Pignatelli, conde de Fuentes, coleccionista de obras de arte y líos de faldas, contra todo pronóstico, en los primeros días de la guerra de la Independencia, protagonizó una aventura, tan audaz como insensata por el control de la ciudad de Zaragoza. José Antonio Beguería e Ignacio Perurena narran en estas páginas su vida.
