Para imponer las tesis de la Contrarreforma la iglesia se valió de los llamados Tribunales de la Conciencia: la Inquisición, los Confesores y las Misiones. Y también de grandes congregaciones como los jesuitas, el Oratorio de San Felipe Neri, las fiestas de beatificaciones y canonizaciones, los santos, los milagros, el teatro y los autos sacramentales…, una pléyade de actividades y ejecutantes, elementos todos ellos participantes de las investigaciones que se presentan en este conjunto de estudios de los miembros de los equipos de investigación dirigidos por los coordinadores de este volumen.
