Durante la Baja Edad Media se abrió paso una relación entre la Iglesia y los gobiernos, distinta de la tradicional, que exigía otra explicación del poder y marcó el horizonte de la teoría política. Este libro presenta los hitos del nacimiento de la explicación laica del poder, en pugna con la doctrina teocrática del sumo poder pontificio. Expone a los autores que defendieron la legitimidad del gobierno secular a principios del siglo XV y hace el contrapunto con los defensores de la teocracia papal.
