En estas páginas se desgrana la devastada posguerra rural española, representada en Crespol, un pueblo de las sierras turolenses. Eufónico Crespol, protagonista de El fragor del agua: siete retratos del lento e injusto acabamiento de sus gentes, sus masadas y su cultura. No se hallará en otra parte elegía mejor de tanta ruina inexorable, los años finales de un modo de vida mantenido durante generaciones con una obstinación épica. Había tanta belleza como servidumbres; ahora sólo queda la espera de la muerte, la agonía de un «mundo desierto de esperanza».
