R. Fernández Moyano profundiza en el suicidio literario centrándose en los poetas, en quienes, dice, el proceso depresivo y autodestructor al que estaban sometidos fue motivo de su genialidad artística pero también hizo de sus vidas un infierno. Nos habla entro otros de Virgina Wolf, de Gabriel Ferrater, Sylvia Plath y Pedro Casariego.
