Este libro aporta un enfoque de la historia contemporánea como fenómeno procesual comprensible desde una escala local y micro, pero huyendo de las visiones de campanario en tanto que fin en sí mismas. Intenta escapar también a cualquier tentación de historia-mito y a la sacralización de unos determinados valores presentistas que se pretenden inmutables y definitivos en el espacio y en el tiempo, sin fecha de caducidad, imperecederos. Más bien el libro intenta participar modestamente de lo que consideramos el espíritu universitario más auténtico: universalidad en los conocimientos sin perder la proximidad territorial y el apego a lo propio.
