La vida y obra de Ágnes Heller podemos considerarla como la de quien, habiendo sido testigo de algunos de los principales acontecimientos del siglo XX, ha sido capaz de intervenir y reflexionar sobre dichos acontecimientos, transmitiéndonos sus retos para el nuevo siglo. Su evolución filosófica puede cifrarse como un cambio hacía una filosofía cada vez más personal. El aspecto esencial de su perspectiva, recogida en esta obra, es la defensa de dos dimensiones de la racionalidad ética, una ética de la justicia y otra de la modernidad.
