Antonio Pérez, siguiendo al italiano Alciato, introduce la prosa aforística en España. Como buen destilador, extrae la esencia de lo descrito en sus relaciones y cartas; con sabía maestría, utilizando un lenguaje sentencioso, engarza lo más selecto de su pensamiento. Los aforismos sintetizan las memorias del secretario más polémico de Felipe II. El tacitismo, basándose en la razón natural, intenta dar respuesta a una sociedad que apuesta por la renovación social y política.
