Un merecido homenaje a un hombre que se adelantó en el espíritu investigador del folclore de nuestra comarca y que lo hizo con entusiasmo y enorme dedicación. Gracias a Ánchel Conte podemos saborear los bailes y canciones de nuestros antepasados recuperados y transmitidos por los jóvenes que han seguido su estela. Pero no sólo se merece este homenaje por su trabajo sino también por su gran humanidad y entrega a una causa extraordinaria: la educación, en el más amplio sentido de la palabra.
