Un viaje a través de las catedrales de toda España que el autor dice deshojar como si fueran rosas de piedra “sin otra voluntad que la viajera y sin otra intención que la literaria”. En su Quinto viaje, el que hace el capítulo quinto de este libro, Julio Llamazares se detiene en Aragón y nos habla de las catedrales de Jaca, Huesca, Barbastro, Roda de Isábena, Zaragoza, Tarazona, Albarracín y Teruel, así como de aquellas otras localidades en la que hace un alto en el camino.
