Asociaciones de librepensadores realizan cada 17 de febrero un vistoso homenaje a Giordano Bruno en la plaza romana de Campo dei Fiori, donde una estatua recuerda que durante estos cuatro siglos Giordano Bruno ha sido para estos grupos “el símbolo de la libertad de pensamiento frente a la intolerancia dogmática de la Iglesia”. Para quien se adentra en la interpretación del personalísimo universo bruniano, es pronto evidente que nos hallamos ante un sistema de principios altamente elaborado, de tan profundas raíces como altura, que contiene en sí mismo la estructura de un universo completo.
