Desde las primeras investigaciones de carácter científico sobre la lengua aragonesa iniciadas por Joaquín Costa y continuadas por, entre otros, Jean Joseph Saröihandy a caballo del siglo XIX y XX, todo un flujo de filólogos, etnólogos y folkloristas de diferentes nacionalidades contemplaron el Alto Aragón y el Pirineo como objeto de estudio. Entre éstos hay que incluir ya en la década de 1930 a Werner Bergmann, discípulo de Krüger y miembro del Seminario de Lingüística y Culturas Románicas de la Universidad de Hamburgo que reúne sus trabajos de investigación en esta publicación, Estudios sobre la tradición cultural en la zona limítrofe del Alto Aragón y Navarra, publicada en 1934 y que hoy se presenta en la traducción de Patricia Gamarra Tomás.
