En palabras de Manuel Vilas, Villagrasa en esta obra “busca los elementos fundacionales de la vida como el amor, el paisaje, el dolor, el silencio, la pasión por la palabra…nos ofrece la luz de las cosas mejores que ha visto… es una ofrenda de luz…” Antón Castro firma la introducción de este poemario Línea de la luz, “un título que es casi una poética… aspira a la claridad y lo hace con la retórica escrupulosa de lo exangüe, de lo medido, de la finísima precisión de los vocablos…”
