Segundo volulmen de los escritos diarísticos de Rául C. Maícas. En estas prosas solitarias y un tanto volterianas, el lector encontrará la literatura cómplice y emocional de quien, frente a la agobiante y opresora realidad cotidiana, “carga el cartucho de tinta y distrae su aburrimiento disparando palabras a velocidad de vértigo”.
