Desde la primera obra adquirida por el Museo de Zaragoza en 1836, hasta la última “Céfalo y Procris ante Diana” de Lucas Jordán (1695) comprada en 2007, han transcurrido 171 años de existencia. Se expone ahora una reducida selección de bienes culturales que todavía no se han incorporado a la colección permanente que aquí se agrupan en cuatro capítulos según cómo han pasado a formar parte del fondo museístico: donativos, compras, depósitos y bienes arqueológicos. Se rinde un pequeño homenaje a todas aquellas personas que han legado piezas y colecciones al museo en un apéndice con sus nombres.
