A través de la mirada de un bastardo, Vicente Sarría, vamos penetrando en el corazón del pontífice. Traiciones, luchas encarnizadas, travesías imposibles, misterios por desdeñar…y en el pensamiento de Benedicto, Roma, la ciudad soñada, lo único que se mantiene tan firme como inalcanzable, tan soberbia como embaucadora. Nos adentramos de la mano fría de la historia en un mundo en el que todo ha comenzado a cambiar, en el que la Iglesia se ha convertido en un dragón bicéfalo, las monarquías renacen de sus propias cenizas, sedientas de poder, y la política viste a capricho sus intenciones. La elección es sencilla: resistir o desaparecer, luchar o morir. Esta es una historia de honor, un intento desesperado por mantener izada la bandera de la honestidad hasta sus últimas consecuencias.
