Días de cierzo habla del Maestrazgo de hoy, de cómo transcurre el tiempo en la masías anudando el pasado con el presente, de los vínculos que se establecen entre el territorio y las gentes y de la relación entre las expectativas de futuro y la ilusión de los habitantes. El autor convierte el Maestrazgo en material literario y mediante un lenguaje maduro, estilizado y elegante, consigue un relato intenso de ritmo muy preciso que juega con la sugerencia y el matiz.
