Tras Bellezas del Alto Aragón aparece este Soberbios Pirineos, libro en el que José Luis Acín recoge sus experiencias siguiendo los mismos caminos que hace cien años recorrió otro gran pirineísta, el francés Lucien Briet. Briet dejó un legado fotográfico formado por infinidad de placas en las que atrapó escenas y paisajes de aquellos lugares por los que pasó en sus distintos viajes por el Pirineo central. Tras sus huellas, José Luis Acín va encuadrando las fotos –acompañadas de un texto reflejando sus visiones y vivencias- al modo de Briet y gracias a esto se da “esa intencionada conjunción de fotos entre dos etapas de un mismo mundo diacrónico, entre dos autores, separados por un siglo y con otros textos nuevos y frescos se plasman los cambios, buenos a veces y malos otras, que se han producido en el Pirineo Aragonés” (Chusé Aragüés)
