Tras la creencia del fin del mundo en el año 1000, los malos agoreros profetizaron el nuevo fin del mundo en el Año 1033 (1000 más la edad de Cristo), al que llamaron Milenio de la Pasión, en que nace Daniel, un campesino al que el destino pone en manos del abad del monasterio de San Juan de la Peña, en el recién creado Reino de Aragón. Convertido contra su voluntad en el primer monje guerrero su misión será la búsqueda del Santo Grial, en un periodo de agrios conflictos en la iglesia, guerras entre reinos cristianos y la reconquista, unido a la búsqueda interior de la fe perdida, la superación de un drama personal por el amor perdido, la guerra y su relación prohibida con las mujeres.
