Paisajes, amplios horizontes, siempre en tonos grises, ocres y rojizos. Llanuras rodeadas de cabezos y pequeñas sierras que constituyen los principales relieves de la comarca, el contrapunto a un humilde e incierto Aguasvivas. Extensos secanos, algunos olivares y mosaicos formados por una gran variedad de especies vegetales, esteparias y aromáticas, bosques mediterráneos, sotos de ribera y una buena representación de plantas rupícolas en los hocinos… Sumado a una fauna muy singular, en especial el grupo de las aves esteparias y el de las rapaces, que hacen de este territorio un conjunto natural con grandes valores ambientales. En pocas palabras…. el Campo de Belchite.
