Fermín Escartín, antiguo profesor universitario reconvertido en detective privado y que ya ha protagonizado otras novelas de Fernando Lalana, se enfrenta a un inquietante misterio. La desaparición del joven ingeniero responsable de la tuneladora que perfora los túneles del metro se va a convertir en uno de los casos más espeluznantes de su carrera como investigador. La ironía más feroz, el terror más genuino y la mejor intriga policíaca se dan la mano desde la primera a la última página.
