Los viaductos de Albentosa es una colección de poemas en prosa, que tienen su origen en las experiencias del autor, que, por motivos personales, ha realizado numerosos viajes en tren por la línea Valencia-Teruel-Zaragoza. Detonante del proyecto: el descubrimiento de la vieja línea del tren minero, que acompaña a la actual, en paralelo, a lo largo de muchos kilómetros. Los motivos que se desarrollan con tal excusa son los del doble y del espejo, del transcurso del tiempo y de la inmovilidad cíclica de la naturaleza. Estos poemas cayeron en manos del pintor turolense Gonzalo Tena, amigo del autor, y resultado de ello fueron las imágenes que acompañan la edición del libro, realizadas sobre fotografías tomadas por el propio pintor en sus viajes. El tema del doble, del viajero simétrico, se materializa en los viajes paralelos de Alejandro J. Ratia y Gonzalo Tena. Viajes nada exóticos, siempre entre las mismas ciudades: Logroño, Zaragoza, Teruel, Valencia. Experiencias semanales, repetidas durante años. Tanto el uno como el otro se dejan llevar por los transportes públicos, bien sea el tren o el autobús, y mantienen su atención alerta a los pequeños fenómenos que se desarrollan en sus reiterados trayectos.
