Esta obra habla de la diversidad a descubrir en las tierras aragonesas, no sólo la diversidad biológica sino también las múltiples formas de relieve de fuerte potencial paisajístico, estructuras forestales en el espacio y en el tiempo. Asimismo se presentan las grandes masas boscosas naturales a las que se ha añadido una gran superficie restaurada con especies rústicas. Se pone de manifiesto la transformación del paisaje y el desarrollo del arbolado, mucho más evidentes en aquellos lugares en los que se ha actuado con trabajos de restauración, controlando erosiones, deteniendo arrastres o repoblando montes. La presente publicación pretende, de forma breve y gráfica, mostrar estos cambios experimentados en el territorio aragonés.
