En sus páginas conoceremos como evolucionaron los hogares en la primera mitad del siglo XVIII, una época hasta ahora poco estudiada. Saber cómo vivían nuestros antepasados, qué comían, qué relaciones existían entre los miembros de la familia, nos puede ayudar a comprender mejor las características de aquella generación de la que surgió la Ilustración zaragozana.
