José Ramón Marcuello, desde la solidez de su formación y la certeza de su análisis, ha construido un cálido y exacto relato de este mundo fayonés. El horizonte que enseñorea las montañas, el fluir del Ebro que abre los caminos del soberbio llaut, el perfil de los olivos y almendros que se enroscan en la tierra, nos esperan en estas páginas que encierran entre líneas la vida, la alegría y la ilusión de este pueblo que conoce su pasado y que mira al futuro. Para este recorrido vamos a contar con la mano amiga de un hombre que ha sabido hacer de su oficio de periodista un servicio a esta tierra, convirtiéndose en el poeta que describe sus paisajes y en el cronista que se implica con sus gentes.
