Esta obra pretende transmitir la belleza de las aves y enseñar a todos que para disfrutar de la naturaleza no hay que desplazarse hasta el Pirineo, sino que en las mismas puertas de Zaragoza, nuestra ciudad, existe una gran diversidad de especies, y sólo tenemos que darnos un paseo por los sotos, la estepa o los pinares para descubrirlas.
