La iglesia de San Pedro de Siresa conserva parte de su mobiliario del cual destacan las tallas, entre otras, de Cristo, posiblemente datado en el siglo XII, y la Virgen, del XIII, así como gran cantidad de retablos góticos dedicados a San Juan Evangelista, la Trinidad, San Esteban Protomártir, Santiago, la Virgen del Rosario y San Blas.
La talla de la Virgen con el Niño, perteneciente al siglo XVII, está fabricada en madera policromada y dimensiones son 73 x 31 x 27 centímetros.
Iconográficamente, representa a una Virgen de tamañomediano, erguida en cierto contrapposto, con un pie avanzado y otro en retroceso. Se trata de una mujer joven, sensible, con gesto ensimismado y recatado que emite un aire tranquilo y femenino.
Sus manos, poco carnosas, sostienen al Niño.
Prevalece en la composición, sin que apenas llame la atención, una actitud de línea serpentinata, a lo que se suma el tratamiento de los pliegues de las telas, en general, abundantes y elegantes tendiendo a la verticalidad siendo algo más ceñidos en los pies.
Se aprecian luces y sombras con cierto grado de matización en túnica, manto y cuerpo.
El manto aparece caído sobre los hombros y recogido en su punta derecha, lo que produce amplios pliegues. Es además, un hábil recurso para cobijar y proteger al Niño mediante una pose serena y natural.
El Niño se representa vestido, descubriendo su pie derecho, sentado sobre el manto y sostenido por las manos de su madre. Porta una bola en la mano izquierda aludiendo al Espíritu Santo o a San José.