Antiguamente, un peirón que desapareció presidía esta populosa plaza dedicada a su devoción. Aprovechando la construcción de la fuente en el año 1878, se montó sobre ella un pilón de varios cuerpos, a modo de tronco, y coronó con una imagen del santo abogado contra la peste. Aunque en su origen no lo fuera, hoy podemos tratarlo como un peirón.